Anclar al despertar
Coloca el vaso frente al cepillo de dientes y deja preparada, desde la noche anterior, una pieza de fruta lavada. Después de cepillarte, bebe agua y da dos mordiscos conscientes. No buscas perfección, solo encender el circuito que recordará a tu cuerpo que comienzas el día nutriéndote sin prisas ni excusas evitables.